En el inconsciente de muchos periodistas y seudoperiodistas existe la creencia de que si se dedican a escribir sobre turismo, le lloverán invitaciones de parte de cientos de hoteles, agencias y destinos. Es así como se termina viendo a muchos simpatizantes de la prensa turística siguiendo los rastros de cuanto ministro o gerente se le cruza para mendigar una invitación o un canje publicitario.
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Es más, muchas personas se inician en el mundo de la comunicación turística buscando estos beneficios. Es cierto que se reciben invitaciones, pero no las reciben principalmente quienes andan pidiendo por ellas; las reciben quienes hacen bien su trabajo y quienes tienen llegada al público. Hoy se utiliza mucho el término “influencer” (influenciador) y muchas personas se autodenominan así para hacer creer que los lee una gran cantidad de público; y cuando se analiza de cerca a estos especímenes, se observa que no tienen más de dos mil seguidores en Twitter y que su blog no solo recibe pocas visitas sino que tiene pocos artículos.
¿Te ha pasado? Nos interesa tu opinión.
Miguel Ledhesma
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